Enseñanza y Divulgación

Cassiopeia A y una explosión de neutrinos

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Elementos radiactivos en Cassiopeia A sugieren una explosión producida por neutrinos

por Amelia Ortiz · Publicada 22 junio, 2017 ·
22/6/2017 de Max Planck Institute for Astrophysics / The Astrophysical Journal

Las distribuciones observadas de titanio radiactivo (azul) y hierro (blanco) en Cassiopeia A. El hierro visible es principalmente producto de la desintegración de níquel radiactivo. La cruz amarilla marca el centro geométrico de la explosión, la cruz blanca y la flecha indican la posición actual y dirección de movimiento de la estrella de neutrones. Crédito: Macmillan Publishers Ltd: Nature; de Grefenstette et al., Nature 506, 339 (2014); distribución de Fe cortesía de U.~Hwang.

Las estrellas que explotan como supernovas son las fuentes principales de los elementos químicos pesados del Universo. En particular, los núcleos atómicos radiactivos son sintetizados en las regiones calientes más interiores durante la explosión y pueden, por tanto, servir para estudiar los procesos físicos inobservables que inician el estallido.

Utilizando elaboradas simulaciones de computadora, un equipo de investigadores del Max Planck Institute for Astrophysics (Alemania) y de RIKEN en Japón han sido capaces de explicar las distribuciones espaciales medidas recientemente de titanio y níquel radiactivos en Cassiopeia A, el resto gaseoso de una supernova cercana, de unos 340 años de edad. Los modelos de computadora apoyan la idea teórica de que estos episodios de muerte estelar pueden ser iniciados y alimentados por neutrinos que escapan de la estrella de neutrones que queda en el lugar de origen de la explosión.

Las estrellas masivas acaban sus vidas en explosiones gigantescas llamadas supernovas. Durante millones de años de evolución estable, estas estrellas han construido un núcleo central constituido principalmente de hierro. Cuando el núcleo alcanza 1.5 veces la masa del Sol, colapsa bajo la influencia de su propia gravedad y forma una estrella de neutrones. En este episodio catastrófico se emiten enormes cantidades de energía principalmente por la emisión de neutrinos. Estas partículas elementales casi sin masa son creadas en abundancia en el interior de la estrella de neutrones recién nacida, donde la densidad es mayor que en el núcleo atómico y la temperatura puede alcanzar los 500 mil millones de grados.

Los procesos físicos que inician la explosión han sido un rompecabezas sin resolver durante más de 50 años. Uno de los mecanismos teóricos propuestos se basa en neutrinos. Cuando los neutrinos escapan del interior caliente de la estrella de neutrones, una pequeña fracción de ellos es absorbida en el gas de los alrededores. Este calentamiento provoca movimientos violentos en el gas, parecidos a los del agua hirviendo en una olla. Cuando el burbujeo del gas se hace suficientemente intenso, se inicia la explosión de supernova, como si la tapa de la olla saliera disparada. Las capas exteriores de la estrella agonizante son entonces expulsadas al espacio circunestelar, y con ellas todos los elementos químicos que la estrella ha cocinado durante su vida. Pero en el material caliente expulsado también se forman elementos nuevos, entre ellos, especies radiactivas como titanio y níquel que se desintegran en calcio y hierro, respectivamente.

Las nuevas observaciones de Cassiopeia A podrían ahora confirmar este escenario ya que las distribuciones espaciales de titanio y hierro predichas por el modelo teórico se parecen a las observadas. “Esta capacidad de reproducir propiedades básicas de las observaciones confirma impresionantemente que Cassiopeia A puede ser el resto de una supernova debida a neutrinos con sus violentos movimientos en el gas alrededor de la estrella de neutrones naciente”, explica H.-Thomas Janka (MPA).

[Fuente]

Misión espacial innovadora

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LISA Pathfinder concluye una misión innovadora

por Amelia Ortiz · Publicada 21 junio, 2017 ·
21/6/2017 de ESA

LISA Pathfinder en el espacio (ilustración). Crédito: ESA/C.Carreau.

Después de seis meses de operaciones científicas, LISA Pathfinder completará su misión el 30 de junio, tras haber demostrado la tecnología necesaria para construir el futuro observatorio espacial de ondas gravitacionales de la ESA.

Lanzado el 3 de diciembre de 2015, el satélite LISA Pathfinder de la ESA comenzó su misión científica en marzo de 2016, poco después del anuncio de la primera detección directa de ondas gravitacionales, arrugas en el tejido del espacio-tiempo. Desde entonces, con dos observaciones más de señales de ondas gravitacionales procedentes de agujeros negros en fusión obtenidas con experimentos en tierra (la última anunciada este mes) está claro que la astronomía de las ondas gravitacionales se ha convertido en una realidad.

Las ondas gravitacionales son producidas por la aceleración de objetos masivos y pueden ser generadas por una gran variedad de fenómenos cósmicos, desde explosiones de supernovas a sistemas binarios de estrellas de neutrones en los que se precipitan en espiral una hacia la otra, y parejas de agujeros negros en proceso de fusión.

Ahora que LISA Pathfinder se acerca al final de su exitosa misión de demostración de tecnología, el Comité de Programas Científicos de la ESA ha seleccionado la Antena Espacial De Interferómetro Láser (LISA) como la tercera gran misión en el plan Visión Cósmica de la ESA. LISA es un observatorio espacial de ondas gravitacionales que consistirá en una constelación de tres naves espaciales, cuyo lanzamiento está previsto para 2034. En el concepto de misión de LISA, volarán seis masas de prueba (dos en cada nave). Cada pareja de masas estará situada en el extremo de uno de los brazos de la constelación y estará en contacto con las otras, situadas a millones de kilómetros, por medio de láseres. Las masas deben de ser colocadas en caída libre del modo más preciso posible, aisladas de todas las fuerzas internas y exteriores, excepto la gravedad para poder medir cualquier distorsión debida al paso de una onda gravitacional.

[Fuente]

Explorando el vivero de la nebulosa de Orión

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Exploran las profundidades del vivero estelar de la Nebulosa de Orión

por Amelia Ortiz · Publicada 16 junio, 2017 ·
16/6/2017 de University of Toronto / The Astrophysical Journal Supplement

En esta imagen combinada de observaciones en radio con el GBT y en el infrarrojo con el satélite WISE, se ve en rojo el filamento de moléculas de amoníaco y en azul el gas de la nebulosa de Orión. Crédito: R. Friesen, Dunlap Institute; J. Pineda, MPE; GBO/AUI/NSF.

Un equipo de astrónomos ha publicado la imagen de un vasto filamento de gas en el que se forman estrellas, a 1200 años-luz de distancia, en el vivero estelar de la nebulosa de Orión.

La imagen muestra moléculas de amoníaco en el interior de un filamento de 50 años-luz detectado en observaciones en radio realizadas con el telescopio Robert C. Byrd Green Bank Telescope.

“Todavía no comprendemos con detalle cómo las grandes nubes de gas de nuestra Galaxia colapsan para formar estrellas nuevas”, explica Rachel Friesen (University of Toronto). “Pero el amoníaco es un trazador excelente de gas denso que forma estrellas”, comenta Friesen, “y estos grandes mapas de amoníaco nos permiten hacer el seguimiento de los movimientos y la temperatura del gas más denso. Esto es muy importante para determinar si las nubes y filamentos de gas son estables o están sufriendo un colapso como paso previo a la formación de estrellas nuevas”.

[Fuente]

Lo insignificante que somos…

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https://youtu.be/93juU_pzdCk

Prof. Hebert Pistón Rodríguez
Coordinador de Enseñanza y Divulgación por Uruguay de la LIADA
La Paz. Dpto. de Canelones.
URUGUAY

Explican la formación de TRAPPIST 1

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Explican la formación de los siete exoplanetas alrededor de TRAPPIST-1

por Amelia Ortiz · Publicada 9 junio, 2017 ·
9/6/2017 de Astronomie.nl / Astronomy & Astrophysics

Ilustración de artista que representa el sistema planetario Trappist-1, constituido por una estrella y siete planetas aproximadamente del tamaño de la Tierra. Crédito: NASA/R. Hurt/T. Pyle.

Astrónomos de la Universidad de Amsterdam han ofrecido una explicación para la formación del sistema planetario de Trappist-1. El sistema posee siete planetas tan grandes como la Tierra, que se hallan en órbita cerca de su estrella. La clave, según los investigadores, está en la línea a partir de la cual el hielo cambia a agua. Cerca de la línea del hielo, las pequeñas rocas que vagaban procedentes de las regiones exteriores de la estrella recibieron una porción adicional de agua y se juntaron entre sí, formando protoplanetas.

Hasta ahora había dos teorías prevalecientes sobre la formación de estos planetas. La primera asumía que se formaron más o menos en el lugar donde se encuentran actualmente. Pero esto es poco probable porque el disco de polvo a partir del que se formaron los planetas habría tenido que ser muy denso.La segunda asume que se formaron mucho más lejos en el disco y que migraron hacia el interior posteriormente. Esta teoría no explica por qué todos los planetas de Trappist-1 tienen el mismo tamaño que la Tierra.

Ahora el equipo de investigadores de Amsterdam ha propuesto un modelo en el que son guijarros los que migran en vez de planetas completos. El modelo comienza con guijarros, principalmente de hielo, que vienen flotando desde las regiones exteriores del disco. Cuando llegan a la llamada línea del hielo (el punto a partir del cual la temperatura es tan alta que permite que haya agua líquida) consiguen una porción adicional de vapor de agua. Como resultado, se unen entre sí formando protoplanetas. Entonces el protoplaneta se acerca un poco más a la estrella. A lo largo de su camino recoge más guijarros, como una aspiradora, hasta que alcanza el tamaño de la Tierra. Entonces el planeta se acerca aún más y deja espacio para la formación del planeta siguiente.

La clave, según los investigadores, está en la unión de los guijarros cerca de la línea del hielo. Al cruzar dicha línea, los guijarros pierden su hielo de agua. Pero esa agua es reutilizada en el siguiente cargamento de guijarros procedente de las regiones exteriores del disco de polvo. En Trappist-1 este proceso se fue repitiendo hasta que se formaron los 7 planetas.

[Fuente Noticia]

Planeta de Próxima Centauri.

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Alrededor de Próxima hay un planeta parecido al nuestro.
http://ep02.epimg.net/elpais/videos/2016/08/24/ciencia/c291c6459336186076c2391c09b2d6f8.mp4

Prof. Hebert Pistón Rodríguez
Coordinador de Enseñanza y Divulgación por Uruguay de la LIADA
La Paz. Dpto. de Canelones.
URUGUAY

El Trappist-1 y algo más.

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Recomiendo:
http://blog.meteorologiaespacial.es/2017/05/24/nuevos-detalles-descubiertos-del-planeta-mas-exterior-del-sistema-extrasolar-trappist-1/

Prof. Hebert Pistón Rodríguez
Coordinador de Enseñanza y Divulgación por Uruguay de la LIADA
La Paz. Dpto. de Canelones.
URUGUAY